El Parlamento Abierto que se realizó, dejó en evidencia que esta reforma –tal y como está presentada– no puede ser aprobada por el Senado de la República. La mayoría de los ponentes expusieron los riesgos y amenazas de esta reforma, los vacíos de la misma y los retrocesos en materia de seguridad pública, federalismo, orden constitucional y cumplimiento de las disposiciones en materia de convencionalidad a las que México está obligado. La minuta tiene demasiadas contradicciones, ambigüedades y errores. La minuta de la Guardia Nacional debe modificarse sustantivamente para que pueda ser aprobada por el Senado de la República.

 

Conclusiones:

 

1. El mando Nacional debe ser Civil. Se deben eliminar de la minuta todas las referencias a la participación de las fuerzas armadas en la conducción de la guardia nacional y consolidar una institución estrictamente civil de seguridad pública. Esta reforma no debe desnaturalizar la identidad histórica de las fuerzas armadas ni trastocar el orden constitucional mexicano.

 

2. La reforma debe tener un profundo contenido orientado al fortalecimiento de las policías en los tres órdenes de gobierno, con un calendario, con metas y con indicadores claros, con programas de inversión pública entre otras medidas. La única solución a la violencia y la inseguridad en México, pasa necesariamente por el fortalecimiento y consolidación de las policías en todo el país.

 

3. La actuación de las fuerzas armadas debe apegarse a criterios de convencionalidad. Múltiples especialistas en derecho constitucional, afirmaron que la actuación de las fuerzas armadas debe apegarse a los parámetros establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos que incluye que dicha actuación debe ser temporal, extraordinaria, complementaria, normada y fiscalizada por autoridades civiles. Así lo enfatizaron distintos expertos en la materia. En este sentido, la reforma deberá incluir estos criterios y fijar un plazo gradual para el retiro de las fuerzas armadas de las tareas de seguridad, aparejado a un proceso contundente de fortalecimiento de las policías de los tres órdenes de gobierno. Movimiento Ciudadano reconoce el papel de las fuerzas armadas y sus innegables aportaciones en materia de seguridad en los últimos años. Por ello, insistimos en que estas reformas deben contemplar un marco legal de actuación de las fuerzas armadas apegado a los ya citados criterios y parámetros de convencionalidad. Adicionalmente, diversas voces coincidieron en que se debe reglamentar el art. 29 Constitucional para que cuando sea necesario recurrir al auxilio de las fuerzas armadas, exista un cauce normativo, claro, apegado a la convencionalidad y respetuoso de los derechos humanos.

 

4. Se deben ensanchar los controles institucionales. La minuta proveniente de la Cámara de Diputados carece de controles institucionales en torno a la actuación de la Guardia Nacional. Por ello coincidimos en diversas propuestas vertidas durante las audiencias como fortalecer las facultades del Senado en la evaluación de las actividades de la Guardia Nacional e incluso en crear una comisión de seguimiento a sus actuaciones.

Finalmente, Movimiento Ciudadano hace un exhorto –en un tema sustantivo como el que atañe a todas las fuerzas políticas– para construir acuerdos y sobre todo de escuchar la voz de los ciudadanos. Esperamos que la voluntad de todas las fuerzas políticas, permitan llegar a acuerdos para corregir la minuta y confeccionar una Reforma Constitucional en materia de Seguridad Pública que verdaderamente le sirva a México.

Modificado por última vez en Viernes, 22 Febrero 2019 02:10

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